¿Por qué es importante el cambio climático para el BCE?
El cambio climático es importante para el BCE porque influye en:
- la economía y, a su vez, en nuestro objetivo de mantener la estabilidad de precios;
- los bancos que supervisamos y nuestro papel para mantener su seguridad y solidez;
- nuestra exposición al riesgo.
¿Cómo influye el cambio climático en nuestra economía?
El cambio climático implica dos tipos de riesgo para nuestra economía: riesgos físicos y de transición.
¿Qué son los riesgos físicos?
Los riesgos físicos son los que se derivan de los cambios en las condiciones meteorológicas y el clima que afectan a las economías. Por ejemplo, las tormentas y las inundaciones pueden causar daños en los hogares y las calles o destruir cultivos. Debido al cambio climático, estos eventos han sido cada vez más frecuentes y graves en las últimas décadas y su impacto económico está aumentando.
Cambios a más largo plazo, como la alteración de los patrones de lluvia o el aumento de las temperaturas, pueden perjudicar la industria y la agricultura. Si no se adoptan medidas para retrasar estos cambios, sus efectos empeorarán.
¿Qué son los riesgos de transición?
Reducir las emisiones de carbono es fundamental para ralentizar y evitar los efectos más devastadores del cambio climático. Por ello, la UE se ha comprometido a lograr una economía de cero emisiones netas de aquí a 2050. Para alcanzar este objetivo, tenemos que hacer que todas nuestras actividades económicas sean más ecológicas, incluida la forma en que producimos bienes y ofrecemos servicios, viajamos y nos alimentamos. El paso a una economía más verde puede ofrecer oportunidades significativas, como nuevos puestos de trabajo y un entorno más saludable.
Pero este cambio también conlleva riesgos, especialmente si las políticas para fomentar actividades más sostenibles se aplican demasiado rápido, sin dar a las empresas y a los ciudadanos tiempo suficiente para adaptarse. Las empresas podrían tener que cerrar, los ciudadanos podrían perder su trabajo y el valor de los activos financieros podría caer. Esto puede deberse a nuevas normativas, cambios en las preferencias de los consumidores e innovaciones tecnológicas que hacen que los productos no respetuosos con el medio ambiente queden obsoletos. Se conocen como «riesgos de transición».
¿Por qué es importante para el BCE?
En el BCE tenemos mucho interés en hacer frente a los riesgos relacionados con el clima en el marco de nuestro mandato. El cambio climático influye en cómo mantenemos los precios estables, cómo supervisamos los bancos y cómo gestionamos nuestra exposición a los riesgos relacionados con el clima.
¿Cómo afecta el cambio climático a los precios?
El cambio climático afecta a la economía y, por tanto, también a los precios. Por ejemplo, las sequías y los incendios forestales pueden arruinar las cosechas, mientras que las inundaciones y el descenso de los niveles hídricos pueden distorsionar los sistemas de transporte y las cadenas de suministro, lo que conlleva costes considerables para las empresas. Estos fenómenos también pueden tener efectos adversos en los mercados financieros y, en consecuencia, propagar la inestabilidad. Todo ello puede incidir en los precios y, por tanto, en nuestra capacidad para mantenerlos estables.
Las políticas diseñadas para fomentar actividades más ecológicas también pueden repercutir en el coste de las cosas. Por ejemplo, las subvenciones a las inversiones en energía verde o los impuestos sobre el carbón, el petróleo y el gas pueden tener un impacto en la economía y los precios.
¿Cómo afecta el cambio climático a los bancos que supervisamos?
Una de las principales tareas de un banco es conceder préstamos a sus clientes, incluidas las empresas. Si una de esas empresas se viera afectada por una inundación, podría tener problemas financieros y no poder devolver sus préstamos, lo que también tendría un efecto negativo para el banco.
Por ello, debemos asegurarnos de que los bancos sean conscientes de sus riesgos relacionados con el clima, como una elevada exposición a sectores intensivos en carbono o a clientes situados en zonas con mayor probabilidad de sufrir las consecuencias del cambio climático. Pedimos a las entidades que tengan en cuenta estos riesgos en su estrategia, su gobernanza y su gestión de riesgos.
¿Cómo influye el cambio climático en nuestro balance?
También debemos considerar nuestra propia exposición a los riesgos relacionados con el clima. El cambio climático puede afectar a los activos que mantenemos y a las garantías que aceptamos como cobertura cuando prestamos dinero a los bancos. Por tanto, tenemos que gestionar adecuadamente estos riesgos y trabajar para reducirlos.
¿Qué medidas está adoptando el BCE?
No somos el principal actor en la transición hacia una economía más ecológica. Ello corresponde sobre todo a los Gobiernos y a los Parlamentos, pero tenemos el compromiso de desempeñar nuestro papel en la lucha contra el cambio climático, dentro de nuestro mandato.
Tenemos en cuenta las implicaciones del cambio climático y de la degradación de la naturaleza para nuestra política monetaria y hemos asignado a estos riesgos relacionados con el clima y la naturaleza una prioridad fundamental en nuestro papel de supervisor bancario. Estamos mejorando nuestros modelos, la calidad de los datos que utilizamos y la forma en que gestionamos nuestros propios riesgos.
Queremos fomentar cambios de comportamiento más amplios. Nuestras normas pueden animar a los bancos a ser más conscientes de los riesgos climáticos relacionados con los activos que mantienen y a divulgar estos riesgos de manera coherente y abierta. Si los bancos y las empresas prestan más atención a los riesgos climáticos y son más transparentes sobre sus efectos, todos pueden tenerlos debidamente en cuenta para valorar los activos. También compartimos nuestra experiencia y las lecciones que hemos aprendido para animar a otros a que desempeñen su papel en la lucha contra el cambio climático.
EL CAMBIO CLIMÁTICO Y EL BCE